Marcelo Soto
La atracción por la música, comienza a tomar fuerza con la llegada de los mega-eventos a nuestro país, bandas como: Bon Jovi, Guns ‘n Roses, Rod Stewart. Siendo este el punta pie para dejar de lado la bicicross, el skate y la pelota; siendo una guitarra acústica la que tomaría lugar y me acompañaría en la investigación de bandas de rock. a los tiernos 14 años.
En el liceo conocí a un profesor de música, el cual llegaría a ser el mismísimo bajista de la banda chilena Tumulto. Este hecho, y también el estar en Iº medio fue lo que me decidió el aprender más de la guitarra, partiendo por los tan difíciles acordes básicos.
Era tanta la atracción por la música que caí frente a canciones de grupos como: Metallica, Skid Row, Megadeth, Rata Blanca, U2, Iron Maiden, Los Morton, Los Jaivas, Led Zepellin, Pink Floyd, Lucybell, entre tantas otras más.
Estaba claro que era aquel el estilo de hacer música que me apasionaba, al extremo de llegar a vender mi bicicross, para financiar la entrada para ver a Metallica en Santiago.
Años más tarde -con las primeras remuneraciones de mi trabajo esclavizador y tortuoso- no lo pensé dos veces y compré mi primera guitarra eléctrica (Una Epiphone Stratocaster de Gibson) con su buen amplificador Fender Bullets.
Con las ideas claras y con amigos que sentían lo mismo por la música, comencé a participar en proyectos musicales, los cuales siempre tenían algo en común: carecían de bajista. Siendo esta la principal razón por la que decidí incursionar en este instrumento de cuatro cuerdas.
Una vez formada la alineación comenzaron a sonar canciones clásicas del rock latino, del pop ingles y -obviamente- música pachanguera, tocando en lugares tales como: clubes, multicanchas y Pubs.
La disconformidad y el anhelo de realizar algo original me llevaron a la búsqueda de músicos con deseos de formar una banda que compusiese su propia música, escribieran sus letras. En esta aventura llegué a estar en algunas, las cuales se disolvieron muy rápido, principalmente producto de los humos que se iban a la cabeza (tanto en sentido literal como figurado).
Siguiendo en la ardua búsqueda llegué al ciber-espacio, encontrando allí un anuncio que decia: Se busca bajista……!.
Una vez realizada la audición comienza el “divertido” aprendizaje de las canciones, con el arduo trabajo de registrar estas, y terminar constituyendo una sala de ensayos.
El entusiasmo, las ganas y el deseo de por fin llegar a consolidarse en Sepphia y ser conocidos por la gente.
¿Quién dijo qué el miedo a la soledad, a la pobreza y la locura; son un síntoma de enfermedad?



